No puedo con los propósitos de cada año nuevo

Entramos en la tercera semana del año y según dicen los estudios, es cuando se tira la toalla respecto a los propósitos que nos hacemos cada año nuevo.. ¿Te ocurre?

Es entonces cuando nuestras emociones se disparan y empezamos a sentir culpa, desmotivación o la sensación que no somos capaces de cumplir.

Por eso no soy muy fan de grandes propósitos: no me mal interpretes… si que es importante tener metas y enfocarse en mejorar a nivel profesional y personal cada año, pero quiero compartir contigo algunas cosas importantes que creo te pueden ayudar a marcarte objetivos que cumplas, o al menos, que no abandones de aquí a finales de enero!!!

 

propositos del año

No tires la toalla con tus objetivos de año nuevo

 

1. ¿DE VERDAD TIENES CLARO QUE QUIERES ESO QUE TE HAS PROPUESTO?

Trabajo con cientos de personas cada año, y la mayoría de ellas descubren después de un proceso conmigo, que parte de los objetivos o propósitos no los consiguen porque no tienen un para qué claro, o ni siquiera los desean por ellos mismos.

Para tener claro si es algo que deseas de verdad te animo a que escribas una lista de 20 razones por las que quieres lograrlo.
¡SI 20! Si no consigues 20 razones igual no lo deseas tanto, o no lo deseas para ti, si no por otras personas que te han hecho creer que es tu objetivo.

 

2. NO TE PASES

No te marques muchos objetivos. Es mejor tener uno o dos, en función de lo retadores que sean, para poder centrarte en ellos y no saturarte. Cuando tenemos demasiadas cosas en mente, esta se satura, sentimos ansiedad por no estar cumpliendo, y tenemos más posibilidades de tirar la toalla.

 

3. PÓNSELO FÁCIL A TU MENTE

Uno de los errores que más cometemos es el de no dividir correctamente esos objetivos en pequeñas acciones que no sean difíciles de lograr para tu cerebro. Si este detecta el reto demasiado grande, lo más normal es que tengas resistencia.

Por ejemplo, si te has propuesto perder peso (objetivo estrella del mes de enero). No hace falta que hagas una super dieta un mes. Puedes empezar cambiando pequeños hábitos. Por ejemplo quitando azúcar, quitando 3 postres a la semana, y poco a poco vas añadiendo hábitos pequeños hasta que estés acostumbrada. No es lo mismo decirle a tu mente que dejas de comer todo lo que te gusta para siempre, o que vas a hacer deporte cada día, que decirle vamos a quitar el dulce 3 días a la semana.

 

PUES A POR ELLO ¿NO TE PARECE? TE ANIMO A HACER ESTOS EJERCICIOS Y AUMENTAR ASI LAS PROBABILIDADES DE ÉXITO.

 

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Y no te olvides que para que puedas obtener resultados diferentes, es importante hacer las cosas de forma diferente. ¡Suerte!

Gestionar emociones durante el coronavirus

GESTIONAR EMOCIONES DURANTE EL CORONAVIRUS

 

En estos momentos de incertidumbre nuestra gestión emocional se complica. No es fácil saber gestionar las emociones de manera saludable en general, mucho menos ahora con esta crisis del coronavirus. Teniendo en cuenta que ya de por sí, nos cuesta la gestión emocional si no hemos trabajado en ello, cuando vivimos situaciones como la que nos acontece todo se multiplica.

Gestionar las emociones como el miedo por la salud, nuestra o de nuestros familiares, el miedo sobre cómo afectará económicamente esta experiencia en nuestras vidas, la incertidumbre, nos llevan al enfado, la crispación, la tristeza… cada uno lo gestiona como mejor puede, pero no siempre somos capaces de manejar nuestras emociones de forma inteligente y saludable.

 

 

¿En qué consiste la inteligencia emocional? la gestión emocional correcta se mide en tres parámetros.

 

  1. Capacidad sentir y expresar las emociones de manera correcta. Algunas personas no son capaces de expresar lo que sienten. Otras, sin embargo, las expresan sin control. EN ambos casos, no gestionarlo correctamente se convierte en una bomba de relojería para la convivencia.
  2. Capacidad de comprender los estados emocionales. Es decir, ser capaz de identificar si estoy enfadado. Puede ser que antes del enfado exista un miedo, o un sentimiento de ataque.. la mayoría de las veces no somos capaces de hacer esa reflexión. Algunas personas pueden gritar a sus hijos por ejemplo, cuando lo que les pasa es que están con miedo. Si no comprendes porque sientes lo que sientes, es complicado controlarlo.
  3. Capacidad de regular los estados emocionales: la capacidad de controlar ese enfado, tristeza, de manera que se conviertan en emociones realmente saludables para nosotros. NO se trata de no tener miedo, ni de no enfadarse nunca, si no de hacerlo cuando realmente es necesario, y controlando que no se nos vaya de las manos en el tiempo.

Una buena gestión emocional si no se tiene se puede trabajar.

 

Como todo en la vida, se trata primero de tomar conciencia de nosotros mismos: algo que no solemos tener tiempo para hacer. Después, necesitamos utilizar herramientas prácticas que nos ayuden a reaccionar de manera saludable. Si quieres aprovechar estos días para trabajar tu gestión emocional, te invito a realizar este curso:

https://www.udemy.com/course/curso-desarrollo-de-tu-inteligencia-emocional/

 

Y pase lo que pase no olvides que eres humano, y que todo lo que sientas es normal y te lo puedes permitir. NO se trata de evitar este tipo de emociones, si no de aprender a gestionarlas de manera saludable para ti.